Andrés de la Oliva, presidente de la Plataforma, analiza la NOJ

UNA CARTA DESDE EL PUENTE DE MANDO

El Ministerio de Justicia ofrece amablemente, mediante atenta carta del Director General de Modernización de la Administración de Justicia, una aplicación informática más, el CUADRO DE MANDOS DE GESTIÓN PROCESAL. Lean, por favor, lo que se puede lograr con tan notable invento: http://www.upsj.org/uploads/c34d125c-869b-35d8.pdf

Los Secretarios Judiciales han sido llamados a utilizar esta aplicación para llevar el control de “su unidad judicial”.¿De quién dependen los Secretarios Judiciales respecto del ejercicio de sus funciones? Antes y ahora, de nadie en cuanto a la dación de fe (que ha pasado de la hipertrofia absurda a la cuasi desaparición injustificable). En cuanto a la denominada “gestión procesal”, antes dependían de sus personales conocimientos de las leyes aplicables y, en todo caso, del superior criterio del Juez de su Juzgado o del Presidente de su Tribunal. Nada más. Ahora dependen del Ministerio de Justicia, por una cadena de mando (todo va de mando aquí) perfectamente eslabonada. Pueden recibir instrucciones para la denominada “gestión procesal” y deben seguirlas y transmitirlas a los restantes funcionarios de Juzgados y Tribunales.

Quiérese decir que el Ministerio de Justicia, además de interpretar las leyes procesales e imponerlas mediante las aplicaciones informáticas y la actuación del Secretario, estará en condiciones de saber qué hace y qué no hace, proceso por proceso, el Juez titular de un Juzgado y los Magistrados miembros de un Tribunal y, en su caso, de una Sala y Sección.Pero, según la Constitución Española de 1978, formalmente en vigor, ¿no corresponde a los Jueces y Magistrados administrar justicia y, por tanto, interpretar y aplicar las normas pertinentes, sujetos sólo al imperio de la ley? Y, siempre según la Norma Fundamental vigente, ¿no son el funcionamiento de los Juzgados y Tribunales y el comportamiento de los Jueces y Magistrados unos asuntos de la exclusiva competencia del Consejo General del Poder Judicial? O todos los ejemplares de la Constitución de que dispongo, “on line” o en papel, están falsificados o se imponen, sin vacilación, las respuestas afirmativas. ¿No está claro, además, que ese CGPJ, por desvirtuado que pueda estar ahora y desde hace ya largo tiempo, fue establecido para desapoderar al Ejecutivo respecto de los Jueces y Magistrados y de los órganos jurisdiccionales, para garantía de la independencia judicial? Está tan claro que así lo afirmó expresamente el Tribunal Constitucional en su Sentencia 108/1986, de 29 de julio. Y nunca se ha rectificado.

¿Por qué, entonces, el Poder Ejecutivo va a añadir a sus instrumentos fácticos de control e influencia, un control informático directo e incluso -a eso se aspira: lo dice el Sr. De la Mata, “Modernizator Maximus”- “en tiempo real” de lo que se hace por los Jueces y Magistrados? Pues la respuesta veraz es de dura digestión, pero no hay otra que ésta: hay tres por qués concurrentes y relacionados: 1º) porque el Consejo General del Poder Judicial está absolutamente entregado al Ejecutivo dentro de la mecánica propia del “Estado de partidos”, indeseable e inconstitucional fenómeno al que se refirió en 1986 el Tribunal Constitucional y del que se ocupó extensamente su entonces presidente, D. Manuel García Pelayo, q.e.p.d.; 2º) porque los partidos con alguna influencia comparten y viven la idea de que aquí, en realidad, no hay más poder que el Poder Ejecutivo. No entienden o, si la entienden, la rechazan, la independencia judicial. Y coinciden en querer controlar por todos los medios a los constitucionales controladores de la sumisión al imperio de la ley, de manera que han querido y logrado desfigurar y mantener desfigurado a ese Consejo formado por 12 Jueces y Magistrados representativos de la Carrera y por 12 juristas genuinos: los 12 Vocales judiciales han de representar a las asociaciones politizadas e interesadas en la amalgama partidista y los 12 “juristas” no judiciales tienen que ser sino licenciados en Derecho y “gente de confianza”; 3º) porque -y esto es lo más doloroso- la mayoría de los Jueces y Magistrados no tienen ya resortes intelectuales y morales para defender, en serio, su independencia, que no es ningún privilegio personal, sino un rasgo excepcional de su estatuto que se necesita para que el Derecho acabe prevaleciendo sobre el poder y la fuerza.

Por eso, en el puente de mando de la Justicia vuelve a estar (con más fuerza que nunca, mucha más que en el franquismo) el Ministerio de Justicia. Por hoy, no quiero decir nada más. La carta desde el asaltado puente de mando debiera ser suficiente para que el timón empezase a volver a las únicas manos que legítimamente pueden manejarlo.

Andrés de la Oliva Santos.

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Acerca de michelacosta13

Michel Acosta Pérez was born in Santiago de Cuba in 1975, where he started his studies in art schools since a very young age. In 1999, he graduated from the Higher Institute of Art (ISA) in Habana (Cuba) and a few years later he moved to Spain. In 2011, Michel obtained a degree in Fine Arts from the University of Granada. Since 1992, he has had 14 solo exhibitions and nearly 50 group exhibitions in different countries. Michel’s work has been exhibited in private collections in Spain, Canada, France, Italy, Belgium, United States, Norway and Switzerland. He currently lives and paints in Westerland (Germany).

Un pensamiento en “Andrés de la Oliva, presidente de la Plataforma, analiza la NOJ

  1. Soy Secretario Judicial.
    Me parece muy interesante lo que se plantea por parte de la asociación, pues soy de los que pienso que el Poder Ejecutivo lleva más de treinta años intentando “meter mano” al Poder Judicial. Por supuesto, lo ha hecho a través de diversos mecanismos, flagrantes en todos los casos; sobre los cuales, las pocas voces discordantes que estaban en contra o advertían de lo que estaba ocurriendo eran “acalladas”. Hoy en día y gracias a internet y sus posibilidades, las cosas han cambiado.

    Desde mi punto de vista como Secretario Judicial, no voy en esta ocasión a entrar en polémicas, sino a exponer lo que, en mi modesta opinión, es una realidad.

    La figura del Secretario Judicial, en la práctica, venía repartiéndose parte del trabajo del Juzgado con el Juez (dejando al margen la fe pública), siempre que los dos se llevaran bien…
    Esto suponía un problema, pues la indeterminación de las funciones del Secretario, producía que cuando no se formaba un tándem “armonioso” con el Juez, surgieran demasiados problemas.
    Esto ha sido suplido sólo en parte, a través de la especificación de funciones del Secretario.

    No es mi intención, como ya he dicho polemizar y; por ello, sólo voy a plantear lo siguiente, que sigue la línea de la asociación y, que me parece lo más interesante.
    ¿No se dan cuenta, que el Ejecutivo y el Legislativo han conseguido no sólo que se politicen el Poder Judicial, sino que además han conseguido una división absoluta de los operadores que integramos la Justicia?.

    Divididos por Cuerpos, los Secretarios Judiciales tenemos cierto recelo de los Jueces. Lo mismo ocurre en sentido recíproco y, no menos con entre Fiscales y Jueces.

    Pero esto no es lo peor. Lo peor, es que, además de este “gregarismo” mal entendido, existe una división entre cada Cuerpo con nuestras “queridas” asociaciones. Que si una es de progresistas, otra de conservadores, otra de independientes…
    ¿Pero qué es esto?. No nos damos cuenta de que prácticamente han ganado la guerra, que nos han dividido de tal forma, que parece que no hubiera marcha atrás.
    Que en vez de luchar todos juntos para que el verdadero destinatario de la justicia, reciba eso: JUSTICIA, nos dedicamos a otros menesteres.
    Que una justicia lenta no es justicia. Que una justicia sin medios no es justicia. Que una justicia que maltrata a sus integrantes con sueldos ridículos para su función, unida a tener siempre “la espada de Damocles” sobre la cabeza, hace que la motivación la saquemos de otro sitio. Que una justicia intervenida….que se nos meta en la cabeza: NO ES JUSTICIA.

    Como Secretario hasta hace un mes de un Juzgado de tercera, con Violencia, con Decanato, con una entrada de asuntos inasumible, con unos medios ciertamente escasos… ¡¡¡se hace lo que se puede señores!!! Y eso no es forma de trabajar.
    Que parece mentira, que no nos demos cuenta que casi han ganado…y nosotros divididos entre Cuerpos y Asociaciones…

    Perdonadme esta reflexión en alto, pero a veces parece que nos merecemos esta situación, porque hasta este momento nada se ha hecho, así que os animo a todos para que se siga adelante y cambiemos las cosas, pues sólo nosotros y desde dentro podemos cambiarlo.

    Compañeros, UN sueño:
    Remar Jueces, Secretarios, Fiscales…todos en el mismo sentido.

    Espero que algún día, sea posible, pues será la única manera de hacer las cosas bien.

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